Homeostasis de los seres vivos

La homeostasis es la capacidad que tienen los organismos para poder mantener el ambiente interno a los cambios externos del medio ambiente. Para esto, los seres vivos poseen un mecanismo de regulación, es decir, mantienen ciertas temperaturas según las condiciones del medio ambiente, ya sea por ambientes fríos o de mucho calor.

Esto es la tendencia en que los seres vivos se ven en la capacidad de adaptarse a nuevas condiciones que no depende de si mismos, sino de factores externos que influyen directamente a su organismo a pesar de los distintos cambios.

Homeostasis de los seres vivos

La homeostasis actúa mediante una serie de procesos de control y retroalimentación, eso quiere decir que cuando ocurre un desequilibrio interno a cualquier ser vivo por diferentes causas, estos procesos son los encargados de activarse para poder reestablecer el equilibrio interno de dichos organismos.

El organismo está encargado de realizar respuestas que se adapte con el medio ambiente y el medio interno con el fin de mantener su vida y la salud.

Homeostasis de los seres vivos

Como por ejemplo, los seres humanos deben mantener una cierta temperatura corporal establecida a partir de los 36 °C a 37 °C sin importar en que condiciones esté el ambiente. Es decir, en climas fríos o en climas extremadamente calientes.

Entonces, si la homeostasis es el estado en donde los seres vivos están equilibrados en las propiedades de su medio ambiente, necesitan de unas condiciones específicas para poder reestablecer las condiciones óptimas para poder estar vivos. Una de estas condiciones puede ser la temperatura, componentes químicos o el estado de presión del ambiente.

Por consiguiente, para que los seres vivos puedan tener un funcionamiento correcto del organismo tienen que mantenerse en un ambiente constante, que los medios internos y externos puedan coincidir para mantener el equilibrio a pesar de los cambios. Se trata de mantener la vida a través de la composición bioquímica de los tejidos celulares y líquidos para mantener la base de la fisiología de los organismos.